Minucias del lenguaje - José G. Moreno de Alba, publicadas por el FCE
EL TÉRMINO POCO puede desempeñar el oficio de sustantivo, de adjetivo o de adverbio. Como sustantivo significa 'cantidad escasa', es masculino y sólo se emplea en singular ("un poco de agua"); como adjetivo quiere decir 'escaso, corto en cantidad o calidad' y tiene ambos géneros (masculino y femenino) y números (singular y plural) ("poco cuidado", "pocas oportunidades"); finalmente, cuando funciona como adverbio (de cantidad) tiene el sentido de 'con escasez, en corto grado' y es invariable ("me estima poco", "es muy poco elegante"). Es explicable que un vocablo con tal variedad de formas y funciones produzca ciertos titubeos en algunos hablantes. Me referiré sólo a dos empleos mexicanos de esta palabra, ambos de dudosa propiedad.
        La letra de una anónima canción popular mexicana dice: "para bailar la bamba se necesita / una poca de gracia y otra cosita"; nada raro es oír expresiones como "deberías tener una poca de vergüenza" o "dame una poca de agua". En los tres ejemplos aparece el sustantivo poco en género femenino, cuando sólo puede emplearse en masculino ("un poco de gracia", "un poco de vergüenza", "un poco de agua"). La explicación de este fenómeno es muy simple: se trata del producto de un cruce de dos construcciones, en una de las cuales poco es adjetivo femenino y en la otra es sustantivo, necesariamente masculino: 1) "poca agua" (adjetivo femenino); 2) "un poco de agua" (sustantivo masculino) > 3) *una poca de agua (sustantivo femenino incorrecto).
        La impropiedad o poca ejemplaridad de los anteriores enunciados parece evidente. La de la construcción a la que me referiré en seguida es, al menos, dudosa y mucho más difícil de explicar. Proporciono primero el ejemplo, tomado de un periódico capitalino reciente, en donde el entrevistado, después de explicar determinado proyecto, terminaba diciendo: "ésa es un poco la idea". En este caso se hace uso, aparentemente correcto, es decir masculino y singular, del sustantivo (un poco). Sin embargo lo que parece impropio es precisamente emplear ese sustantivo en esa oración copulativa, cuyo sujeto es la idea (o ésa); el predicado es ésa (o la idea) y la cópula es el verbo ser (es). Si además de estos dos nombres (la idea y ésa), que desempeñan las funciones de sujeto y predicado, ponemos en el enunciado otro sustantivo (un poco), éste no tiene ya, en esa oración, un oficio propio que desempeñar (como sustantivo). Por otra parte, cuando tratamos de sustituir, en esa oración, el sustantivo un poco por otras palabras, la misma idea podría expresarse diciendo algo así como "ésa es, en pocas palabras, la idea", o bien, "ésa es, poco más o menos, la idea", o bien, "ésa es, aproximadamente, la idea". Ahora bien, las tres anteriores expresiones en cursivas, correctamente empleadas, son frases adverbiales, complementos circunstanciales. Es probable que el impropio empleo del sustantivo un poco en lugar de algún adverbio o locución adverbial se deba a que poco (no un poco) desempeña en algunos casos la función de adverbio ("ésa es una idea poco seria", por ejemplo). En resumen, hay, también aquí, una confusión de dos funciones del vocablo poco (la de sustantivo, con artículo un, y la de adverbio, sin artículo).

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